“Promenade” Danza y Arquitectura

El videodanza fue filmado en la Casa Curutchet de la ciudad de La Plata, única obra del arquitecto francés Le Corbusier en América Latina. Diseñada por el “padre de la arquitectura moderna” en su estudio en Francia, pero realizada por constructores locales, dicha casa fue construida como una vivienda habitable para un prestigioso médico platense, el Dr. Curutchet y su familia, compuesta por su mujer y dos hijas. Actualmente funciona como un museo, administrado por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires.

La idea de Promenade surge a partir de una experiencia que tuvimos con nuestra obra previa, Toma 3 que era una obra pensada para un espacio escénico “convencional”, que combinaba danza en vivo y proyecciones.

Por un lado, el trabajo con la imagen filmada que hicimos para Toma 3, fue nuestra primera incursión como grupo en el lenguaje del videodanza, y en ese sentido, punto de partida para lo que después fue “Promenade”. En esa obra abordamos la fragmentación y la multiplicación del cuerpo y del movimiento,  poniendo el foco en la mirada y el punto de vista, desde los procedimientos propiamente coreográficos y desde la vinculación con dispositivos visuales. Por su preocupación formal y por la propuesta visual que desarrollamos, Toma 3 comenzó a tener una circulación por otro tipo de espacios (como por ejemplo museos de arte) y no solo por salas teatrales. En ese marco, nos invitaron a presentar la obra en la Casa Curutchet. Montamos la obra en la terraza con el desafío de adaptar la frontalidad de la obra a las líneas diagonales de la casa. Y además, inspiradas por lo que el espacio proponía, trabajamos con luces, proyecciones y mapping en otros espacios de la casa. En este proceso de adaptación de la obra a la Casa Curutchet, comenzamos a habitarla en los ensayos, a conocerla más en profundidad, a interiorizarnos en sus características y su historia y nos dimos cuenta que había muchos puntos de diálogo entre nuestras búsquedas formales desde la danza y las ideas arquitectónicas de Le Corbusier. Y fue a partir de esto que surgió la idea de crear una obra site specific en la Curutchet, y que se tratara de un videodanza.

 

El juego entre la danza, la cámara y la arquitectura se construyó como un diálogo que comenzó a partir de habitar la casa desde esas tres ideas, esos tres lenguajes. Hicimos foco en pensar cómo era ese habitar en términos corporales y espaciales, en el habitar como vínculo del cuerpo con el espacio, y en esa misma línea buscamos la relación entre el cuerpo y la cámara indagando en cómo esta articulación modificaba y habilitaba nuevas lecturas del espacio que transitábamos.

 

“En principio, situar la mirada no es un efecto de estructura sino una tarea subjetiva en construcción. Mirar es situar la mirada cada vez, otra vez, nuevamente. Pero además del cada vez, construir nuevas formas de mirar requiere romper con las maneras naturalizadas que, por otra parte, no son nada más y nada menos que las operaciones y los procedimientos con los que percibimos el mundo: tal vez, más complejos, menos determinados y hasta contradictorios. Por otra parte, situar la mirada también entraña burlar un sitio que, una vez vulnerado, vuelve a recomponer su posición. Justamente por eso, situarse nunca es un punto de llegada sino un punto de partida.”

(Pablo Sztulwark, Ficciones de lo habitar)

La experimentación que desarrollamos fue una continuidad del proceso de trabajo anterior, en la obra Toma 3, que tenía que ver con la mirada sobre el cuerpo y el espacio y sus posibilidades de extrañamiento y en el caso de Promenade eso se abordó desde la cámara, los distintos planos, la geometría, las paredes, las ventanas, los detalles, los planos generales, las leyes de la gravedad, los movimientos de cámara, lo cercano y lo lejano, lo fuera de foco, las distintas perspectivas. Al igual que en la investigación previa también tuvimos muy presente la relación del cuerpo con la cámara trabajada con ese espacio específico que era la Casa Curutchet y la relación que esta casa en particular nos proponía como relación cuerpo-espacio trabajada por Le Corbusier y plasmada en la casa Curutchet. En ese sentido fue fundamental entender qué concepto de cuerpo nos sugería esa casa. Para eso buscamos las ideas de cuerpo planteadas por Le Corbusier en sus desarrollos teóricos, indagando en cómo nos afectaban esas ideas racionalistas y trabajamos desde la experiencia práctica. Entendiendo a la casa como manifiesto teórico, viendo cómo ese espacio y esas ideas permeaban nuestra práctica de habitarla.

Esta casa que tiene tantas particularidades, como por ejemplo ser una casa que no funciona como casa sino como museo, ahí ya hay algo de la funcionalidad inicial que está trastocada o extrañada, la función museo y la función manifiesto superpuesta a la función de vivienda. En la creación de la obra tomamos todas esas funcionalidades. Durante mucho tiempo estuvimos yendo para investigar y luego crear el material de movimiento que daría lugar a la obra. Ahí mismo hacíamos ensayos, reuniones, trabajo de  producción, apropiándonos de la casa con una nueva funcionalidad ahora para nosotras convirtiéndola en una sala de ensayo o espacio para la danza. Todas esas capas de funciones que tiene y tuvo la casa inspiraron y sirvieron de disparadores para la obra, para coreografiar la mirada, desde la construcción de una escena, la decisión de los planos y los movimientos de cámara, los elementos con los que trabajamos, la luz, la sombra, el tono, el clima, todo eso tanto para el videodanza como para la performance en vivo que realizamos luego, para la proyección del videodanza.

 

“Los visitantes, aquí, se dan la vuelta y regresan al interior y se preguntan cómo ocurre todo esto, y comprenden difícilmente las razones de lo que ven y sienten; no encuentran nada de lo que se suele llamar una “casa”. Se sienten en otra cosa del todo nueva. Y… creo que no se aburren.”

(Le Corbusier, Precisiones respecto a un estado actual de la arquitectura y el urbanismo)

Bailar en un espacio no convencional nos generó muchas posibilidades para pensar la danza y hacer danza generando movimientos en relación al espacio específico, eso es una marca que dejó en nosotras. Este espacio tan cargado estética, histórica y simbólicamente nos llevó a que durante la investigación nos vinculemos con personas de otros universos como arquitectos y artistas visuales que aportaron una mirada sobre la danza y un cruce que no se nos había dado cuando trabajábamos en espacios convencionales para la danza. Por otro lado hubo repercusiones hacia el afuera, que nos abrieron a públicos diferentes, más allá del acotado público de la danza que suele estar conformado por gente que baila o que está relacionada a la actividad. La casa Curutchet, con toda su impronta, nos abrió esta posibilidad de vincularnos con otros públicos generando una ampliación para nuestro grupo y para la danza. Promenade también propuso otro modo de conocer, comprender y mirar la casa desde otra perspectiva. Le Corbusier planteaba que la arquitectura de algún modo se experimenta desde el movimiento y de allí la idea de promenade arquitectónica, este paseo, este movimiento que permite la interrelación de los distintos espacios. Nuestro trabajo tuvo que ver con eso, con compartir o abrir esa comprensión de la arquitectura desde el movimiento y la sintetizamos en el nombre Promenade. En la casa Curutchet la rampa es el eje de la composición, articula las dos funciones principales, la vivienda y el consultorio, su diseño genera una variación dinámica en su recorrido.

 “Dibujo un personaje. Lo hago entrar en la casa; descubre su volumen, tal forma de habitación y sobre todo tal cantidad de luz que entra por la ventana o el panel de cristales. Avanza: otro volumen, otra llegada de luz. Más lejos, otra fuente luminosa; más lejos aún, inundación de luz y penumbra al lado, etc.” (Le Corbusier, El plano de la casa moderna)

La casa tiene su propia poética que nos invitó a pensar y construir una propia poética de la obra, su diseño, las continuidades visuales que plantea de los distintos espacios y también las discontinuidades. Persianas que se abren y se cierran separando espacios que desde un lugar se ven conectados pero desde otro lugar aparecen perfectamente separados, todas esas situaciones de espacialidad dialogaron con nuestra impronta de trabajo grupal que ya estaba plasmada en obras anteriores, los movimientos de la cámara y la coreografía enaltecieron los materiales de la casa a la vez que nos propusieron crear diferentes materiales de movimiento para la obra.

Textos: “Promenade: escritura del cuerpo y la cámara en el espacio” del libro “Hacer Espacio: circulaciones múltiples entre cuerpos y palabras”, Club Hem Editores.

 Proyecto en Bruto:

Grupo autogestivo de danza y medios audiovisuales que nace en el año 2007 en la ciudad de La Plata, con la necesidad de conformar un espacio de exploración e investigación en el lenguaje del movimiento. Está integrado por artistas que provienen de ámbitos heterogéneos (danza, música, teatro, cine, diseño, antropología, literatura) y establecen un vínculo particular con la danza en cada caso. Esta característica aporta diversidad de miradas acerca del objeto de investigación y modos diversos de encarar el trabajo, que enriquecen la propuesta estética del grupo.

Proyecto en Bruto está integrado por: Julia Aprea, María Bevilacqua, Paula Dreyer, Cirila Luz Ferrón, Florencia Olivieri, Mariana Provenzano, Carola Ruiz, Mariana Sáez.