Somos.A colectivo misionero que busca empoderar a la mujer trabajadora de la construcción

 

Julieta Schiavo, Arquitecta de profesión comenzó en 2018 a pensar en la necesidad personal de ayudar a otras Arquitectas, con la convicción de que las oportunidades en el diseño y la arquitectura deben ser más equitativas. Es así que en 2019 las convoca a la Arq. Vanina Gauna y a la Arq. Cecilia Thomas Benchoff a conformar un equipo para crear un espacio de reflexión acerca del rol de la mujer en la Arquitectura y en la Construcción en nuestro medio, en esta región.

Durante el año 2019 nos pasamos conversando entre nosotras, hablando cada una por su lado con otras colegas, con otras mujeres, leyendo y estudiando. Ese año yo fui seleccionada para tomar una capacitación nacional a distancia de ONU Mujeres que se llamaba “Formación de Formadoras” y en el 2020 Cecilia también es seleccionada para tomarla.

Esta inquietud, no escapa de una movida que es también Nacional e internacional que nosotras, y la mayoría de las mujeres venimos siguiendo de cerca. Cada una está participando a su manera (y en todos los ámbitos). A raíz de esto nos contactamos con la Arq. Carolina Quiroga de la UBA quien trabaja con Inés Moisset, fundadora de Un día una Arquitecta”, que es un movimiento de visibilización de mujeres arquitectas en la Historia de la Arquitectura. Con ellas se esbozaron algunas líneas de trabajo. Una es que estamos haciendo un relevamiento de las arquitectas que dejaron sus huellas en la provincia de Misiones para que esto sea parte de la investigación nacional que se viene desarrollando y por otro lado, estamos organizando el Workshop “Nuestras Arquitectas” que ellas dictan, para lo cual estamos gestionando los recursos.

En 2020 empezamos a hacer los conversatorios para armar la red de Arquitectas y relevar las inquietudes y necesidades de las colegas. Como a todos, nos limitó bastante la pandemia, fue así que hicimos un primer encuentro presencial en marzo y luego dos encuentros más “virtuales”.

Queremos continuar con los conversatorios que desencadenarán en Talleres que pretendemos organizar para jóvenes Arquitectas o arquitectas que no hayan podido encauzar su profesión a través de estos espacios iremos consolidando una Red de mujeres relacionadas a la Arquitectura y la Construcción.

En un contexto de constante cambio y transformación, proponemos y generamos espacios de conexión y reflexión abordando la perspectiva de género. Desde nuestras individualidades, nos repensamos en lo colectivo con este proyecto orientado al empoderamiento de la mujer en el rubro de la construcción.

Nuestro objetivo es promover un espacio de transformación con el ímpetu definido por la Formación permanente de Conocimiento y acciones orientadas al Liderazgo y el Mentoreo. Desarrollar programas de reconocimiento, relevamiento y documentación de labores de mujeres en el rubro de la construcción desde lo amplio de tareas que abarca.

Esto llevará su tiempo, lo llaman un trabajo de hormigas, las chicas de Somos.A exponen que no tienen apuro en cuanto a tiempos o plazos, sino que a través de la constancia irán conformando una Red de Arquitectas, porque es algo en lo que creen profundamente. 

Cecilia se reconoce como una persona en constante búsqueda, lo que la mantiene en movimiento y en Vanina y en Julieta encuentra sus pares sororas para emprender cualquier rumbo. A pesar sus diferencias, saben que juntas se potencian y que eso les está marcando un camino. Las tres, al mismo tiempo que se van conociendo cada vez más, se van formando y entendiendo que deben accionar sí o sí ante un panorama que no puede seguir sosteniendo las mismas dinámicas que a ellas mismas le han jugado en contra en su momento.

Existe una situación, una lectura de los entramados, que tiene que ver con los espacios, con esta red que ellas plantean, con esta forma de “conectar” que tiene la mujer. Admiten que la idea es que también vayan sumándose hombres, ya que quizás ahora estamos hablando de género porque es necesario, pero el objetivo es que los hombres también puedan deconstruirse, para que esto sea extensivo.

Vanina resalta que siempre fue mayor la cantidad de hombres en el rubro, es decir que durante mucho tiempo las mujeres hemos sido excluidas. Y esta desigualdad la seguiremos viviendo en algún punto, pero es cuestión de tiempo, ya que vamos a empezar a complementarnos entre nosotras y con ellos para poder trabajar en conjunto. Esto es y será todo un desafío, pero es a lo que apuntamos: buscamos nuestro lugar en cada uno de nuestros trabajos. Un dato a considerar, es que se reciben más mujeres arquitectas, pero al final ejercen más los hombres. Esta es la desigualdad que nos gustaría equilibrar. Es decir, no pretendemos superar sino que buscamos equilibrar.

Todas las “movidas” apuntan a mirar la historia como primer paso. Por ejemplo, en las Facultades de Arquitectura estudiamos a los Grandes Maestros Arquitectos como Le Corbusier, o Mies Van der Rohe, por mencionar a algunos, todos hombres. Y descubrimos hace algunos años que a la par, (no detrás sino a su lado), en la mayoría de los casos, siempre había una arquitecta que ni siquiera era mencionada, no figuraba en la historia que hemos estudiado. Sin embargo, gran parte de los trabajos se deben a ellas. Entonces nos lleva a pensar que nos han borrado de la historia. Por lo tanto como grupo coincidimos en que tenemos que empezar por donde hay que empezar. Somos.A comienza a hacer entrevistas a las Arquitectas longevas de Misiones, y apunta a extenderlo en la región. Por eso insistimos en las redes, lo cual es fundamental. Hay un tema de reconstrucción y aceptación que muchas veces detectamos. Son “permanencias” que fuimos encontrando: muchas mujeres han tenido que elegir entre su carrera y su familia. Hay cuestiones de trasfondo muy fuertes como éstas que no todas tienen ganas o están dispuestas a sacarlas a la luz. Es por eso que siempre decimos que estamos haciendo un “trabajo de hormigas”, con las entrevistas, porque queremos que la Historia permanezca y no se borre.

El tema de la desigualdad, ese trabajo doble que la mujer hace de cuidar, de hacerse cargo de un hogar y un trabajo, o la desigualdad de oportunidades que siempre existe, es bueno charlarlo y entenderlo como un problema, ya que hay mujeres que lo tienen naturalizado y no lo perciben como un problema en sí. Naturalizar la desigualdad es un problema, es por eso que en los Conversatorios podemos hablarlo y desnaturalizarlos. En ellos, lo que queremos es hacernos visibles entre todas y demostrar que algunas cosas nos han pasado a todas y que nos seguirá pasando en tanto y en cuanto no nos ayudemos. Necesitamos esta ayuda mutua, necesitamos fortalecernos.

Desde Somos.A hacen énfasis en la mirada holística, esto de que las mujeres necesitan encontrar SU SER. Es necesario tener un profundo autoconocimiento, para continuar con todas las instancias de trabajo profesional. Tenemos que estar fortalecidas en cuanto a nuestros conocimientos. Por eso los talleres van a estar enfocados más que nada a ese fortalecimiento, ya que a la mayoría a pesar de tener diplomaturas y magisters, nos falta empoderamiento.

Las 3 arquitectas del grupo, a pesar de tener circunstancias de vida y profesionales diversas, coinciden en algunos aspectos fundamentales, que ellas mismas mencionan. Se reconocen como personas honestas y trabajadoras y un aspecto que las marca a todas es que ante ciertas situaciones en el ámbito profesional, abordan el tema de la misma manera, por ejemplo ante un proyecto o dirección de una obra. Todas ellas tienen un carácter y una personalidad que va al frente. Esto las lleva a una reflexión colectiva: siendo que las mujeres a partir de todo el conocimiento técnico que adquieren en una casa de altos estudios, y que la mayoría siempre se está capacitando, entonces ¿por qué detectamos esta variable que se repite? ¿Por qué las mujeres no estamos al frente de las obras? Y se descubren en la necesidad de conectarse con su propia fortaleza, y su capacidad de autoridad. Hay una construcción de la confianza y el poder que tiene la mujer en cuanto a instruir y ordenar a los obreros por ejemplo, a ejecutar una tarea, de una manera determinada en un plazo específico. Estas situaciones en las cuales las mujeres deben tener cierta actitud, por lo general les genera mucha ansiedad y miedo. Es lo que tanto queremos, mejorar mediante el autoconocimiento, como punto de partida de todo.

Como ya mencionamos, las 3 están en un ciclo de capacitación de ONU MUJERES. “Nos estamos instruyendo, formando, tomando los conocimientos necesarios para que nuestro proyecto pueda crecer. Uno de los puntos álgidos es justamente el autoconocimiento y todas las características que tienen que ver con el liderazgo femenino. Nosotras tendemos a trabajar la horizontalidad, la cuestión macro, otro tipo de abordaje hacia un otro, hacia el equipo en sí. A las 3 nos sucede que estamos trabajando en equipos donde la mayoría son hombres. Hay toda una situación que nos interpela cuando vivimos la realidad de esta manera. Lo mismo nos sucede en el ámbito profesional independiente. Cuando vamos a comprar por ejemplo a una ferretería, es decir, cuando la mujer entra en un campo que se supone no le pertenece, podemos notar que algunos hombres quizás menos deconstruidos y con menos empatía, mira con desconcierto a la mujer”. Entonces, a partir de esto, podemos decir que hay un montón de “capas” que estamos queriendo abordar. Como esta experiencia que pusimos como ejemplo, hay miles y en los conversatorios que armamos, que son espacios flexibles y abiertos cada una puede expresar sus vivencias.

Sabemos que Posadas es una ciudad que alberga a una sociedad en general conservadora y esto nos lleva a pensar que es complicado exponer del todo la manera de pensar que tenemos. Entonces este trabajo que asumimos tanto nosotras como la Revista Arquitecturas, de dar voz a un montón de situaciones que todavía se encuentran muy “encapsuladas”, es sumamente importante para el desarrollo y crecimiento de todos. Nuestro trabajo y objetivo es expandirnos, reunirnos y hermanarnos pero también de decir “vos mujer que estas en esta red, sos un ser activo”. Y este es justamente uno de los valores que le damos a nuestro equipo, que es SER ACTIVAS. Tenemos muchas energías y ganas de hacer, actitud y compromiso.

Este año pretendemos profundizar en esto de cómo estás internamente con tu actitud primero en lo personal, para después sacarlo a la calle, en una obra, y lidiar con miles de cosas y situaciones que generan emociones negativas si una no las sabe ver. En general nosotras nunca nos hemos sentido inferiores o incapaces de conquistar espacios. Pero vemos que otras colegas se sienten limitadas, y vemos la necesidad de motivarlas a sortear los obstáculos así como nosotras pudimos lograrlo. Porque el hecho de que algunas mujeres, nos hayamos abierto camino solas, entre mujeres, o con la ayuda de compañeros empáticos, no significa que todas tengan la misma fortaleza. Es por eso que queremos motivar a otras que tienen potencial y mucho para dar, pero se quedan ante los obstáculos. Y sabemos que el medio en sí no colabora y tampoco colaboran muchas de las mujeres que ya tienen de algún modo el camino abierto. Esta ayuda tiene que venir desde nosotras las mujeres para lograr esa fuerza.

 Todas estamos al tanto de que la realidad no cambia tan rápido como lo que hablamos. Es por eso que es interesante y necesario visibilizar. Porque muchas van a leer y sentirse identificadas, van a interesarse y acercarse para ver qué les proponemos. Por eso lo bueno de todo esto es lo colectivo, el compartir, el empezar a ayudarnos, armar la red.

Nosotras vemos, hace ya varios años, que lo más cuesta es generar cambios en las instituciones. Es difícil todavía asumir que una mujer coordine o esté al mando de algo. Hay sectores a los que la realidad no les hace ruido, no les parece mal lo que viene pasando y no quieren dar el salto de la deconstrucción.

Cuando hicimos el lanzamiento de Somos.A el año pasado, una de las cosas que censamos y nos llamó la atención es que, dimos por sentado de que todas íbamos a hablar, participar, expresarnos, y exponer experiencias, y la verdad es que no fue tan así. Nos dimos cuenta de que muchas sienten que tienen un techo. Nosotras pensamos que salir a hablar, y difundir ideas y pensamientos era solo eso, y la verdad es que no. Que en realidad hay mucho trabajo por debajo, que implica “sostener” sobre todo. Como en toda organización que tiene que ver con la lucha feminista, se busca dar esa contención, ese apoyo para que las demás sepan que pueden acudir ante un problema, y que esos problemas se pueden canalizar de manera seria.

También está la cuestión sexual, o más bien, eso de sexualizar a las arquitectas. Más que nada en estos ámbitos donde la mayoría son hombres. Desde la ropa que usamos, si usamos maquillaje, el peinado, entre tantas otras cosas, que debemos “cuidar” por el hecho de ser mujeres para que los demás no focalicen en eso y podamos trabajar tranquilas, nos condicionan y muchas veces  nos lleva a sentirnos intimidadas. Estas cuestiones deberían de una vez por todas terminarse. 

Como mensaje final, queremos destacar que la acción de Somos.A es constante, y se trata de un trabajo dentro y fuera del grupo. Pretendemos brindar este llamado a sumarse, esta invitación a ser partícipes y de construir en este espacio que nos valora, y que nos refuerza como personas y como arquitectas. Todas somos mujeres, algunas somos madres, empecemos desde este lugar, construyendo esta red. Resaltando siempre que estaremos activas, ya que este es un proceso largo que cuesta. Pero es necesario y esto implica conocer la historia, saber, involucrarse… tener en claro hacia dónde queremos llegar. Todo ello implica para nosotras como grupo exponernos, lidiar con todo de una forma muy protagónica, lo cual es parte de toda mujer hoy en día, que es meterse con los conflictos, con los problemas que siempre estuvieron ahí y que de alguna manera siempre fueron funcionales a la cuestión social/económica. La mujer que siempre ha quedado por detrás, el “ser en función a…”, cosa que ya no cuadra en el esquema actual. Entonces decimos que no es solo cuestión de generar un espacio por generarlo, o armar una red porque sí, sino que el objetivo es tomar acción y decisiones que empoderen a más mujeres. Invitamos a sumarse en este camino a todas, apoyándonos en las personas que nos acompañan para poder seguir el cauce y lograr la continuidad. Necesitamos tener siempre un espacio donde tengamos LA VOZ. Y esto es lo que no debemos perder de vista, el objetivo general, tener siempre un espacio en donde ser visibles, en donde podamos ayudar a otras, en donde el trabajo no pare nunca. ¡Tenemos ganas de poner las energías en lo positivo, no nos interesa destruir, sino construir, y siempre sumar!

Invitamos a toda aquella mujer colega o en formación, se acerque a nosotras mediante nuestro correo electrónico: somos.aaaa@gmail.com

Entrevista por: Arq. Fernanda Santi