Perfectamente imperfectos
Revestimientos Tayra

Tayra, nombre femenino escocés. ”Que viene de la tierra”.

Delfina Guaita y Carla Grossi nos abrieron las puertas de su taller sobre Av. Centenario en Posadas, donde fabrican revestimientos cerámicos artesanales. 

Una alquimia infalible, Carla es arquitecta, muralista y ceramista. Delfina es docente, publicista y artista plástica. Amigas y socias en este emprendimiento, comparten el gusto por las artes plásticas, lo “hecho a mano”, la decoración de espacios y un fuerte espíritu emprendedor.

Tayra surgió de esas eternas tormentas de ideas -y nada más lindo que charlar de ideas con una amiga-, se crearon el hábito conjunto de mantener los teléfonos en rojo, constantemente mandándose contenido de inspiración para pensar en futuros proyectos. Entre esas idas y vueltas aparecen fotos de revestimientos de baños y cocinas: -¡Mira esto! ¡Qué belleza! Esto acá no se consigue. ¿Lo podemos hacer?

Indagando sobre lo que se puede adquirir en el mercado local en materia de revestimientos, conseguir lo que es tendencia o por lo menos algo diferente a los cerámicos de siempre, sucede que la disponibilidad es cosa de tener suerte y aún más en este contexto de pandemia, habiendo dificultades para importar materiales. Frente a esta realidad encontraron un nicho para proveer este producto aplicando las técnicas de artes de fuego que ya conocían, con el diseño y paletas de colores que nacen del gusto de las dos. La propuesta de valor es que son artesanales; una alternativa a los azulejos producidos de manera industrial que podemos conseguir en las casas de construcción. Se puede elegir revestimientos del catálogo que ofrecen o realizar pedidos según la trama y colores a requerimiento de cada cliente.

Durante la primera etapa de la pandemia tuvieron su periodo de diseño y pruebas con el material hasta que les llega un pedido de revestimientos que las impulsa definitivamente para ofrecer el producto al público. 

En el taller donde trabajan también tienen su showroom para ver muestras de los azulejos de Tayra Revestimientos (Instagram: @tayra_revestimientos) y las piezas decorativas de cerámica que fabrica Carla, en su emprendimiento personal Muralia (Instagram: @muralia).

Nos cuentan sobre lo que hacen:

– Trabajamos la cerámica de manera artesanal y realizamos todas las etapas del proceso: empezamos con el pack de 10 kilogramos de arcilla blanca húmeda, la estiramos con una laminadora y obtenemos una plancha fina de la que cortamos las piezas con moldes cortantes y las dejamos secar al natural. Tiene que perder toda la humedad en este secado, no podemos acortar el tiempo dejándolas secar cerca del horno o darle calor, sino esperar que se sequen solas. Los sobrantes de arcilla que quedan de los cortes se pueden humedecer y reutilizar. 

Una vez secas y lijadas estas piezas, entran al horno y se transforman en lo que llamamos “bizcocho». El horno es específico para cerámica, trabaja a 1060 ºC, cuando llega a esa temperatura se apaga automáticamente y esperamos varias horas a que el horno se enfríe para sacar las piezas; si se sacan con el horno caliente se pueden romper, deformar o perder resistencia. Hay que tener paciencia para respetar los tiempos de la cerámica. 

Después de limpiarlas y cubrirlas con el esmalte líquido se someten a una segunda horneada donde las piezas toman el color, brillo, y resistencia. Esmaltamos sumergiendo pieza por pieza en el líquido, o con una pistola, dependiendo de la cantidad que tengamos. Las piezas esmaltadas van nuevamente al horno en la bandeja con el cuidado de que no se toquen entre sí. El esmalte viene en un polvo que para usarse se hidrata, esto ya viene con el pigmento o también puede prepararse con los pigmentos aparte para lograr otros colores y el esmalte transparente. 

¿Dónde pueden colocarse?

Tanto en interiores como exteriores, en paredes y pisos, aunque todavía no los hayamos promocionado así pero se pueden usar tranquilamente como solados, ya que poseen la resistencia adecuada y son duraderos. Pueden colocarse en lugares como baños, cocinas, guardas, fuentes de agua, barras, nichos. También quedan muy bien en piscinas; hasta hemos entregado pedidos para revestir piscinas de fibra de vidrio: al ser pequeños se colocan sin problemas y pueden tomar las formas curvas. En esos casos facilita muchísimo la limpieza donde usualmente se acumula la suciedad en los bordes y es difícil de limpiar. El único inconveniente que puede llegar a suceder eventualmente es que se despeguen, pero se soluciona fácilmente colocándolo otra vez con pegamento para cerámicos.

Al ser artesanales, ¿cómo organizan la producción para cumplir con los pedidos?

Al momento, los revestimientos se realizan sólo por encargo: tenemos un tiempo mínimo de 20 días para cumplir con los pedidos porque producir los azulejos lleva bastante tiempo: las piezas se cortan una por una, luego esperar el secado al natural, lijar y esmaltar -pieza por pieza-, las horneadas son de 7 horas, sumando otras 8 a 10 horas más que tarda en enfriarse el horno cada vez que lo prendemos. 

Realmente es bastante trabajoso todo el proceso, pero la satisfacción la tenemos cuando abrimos el horno y los sacamos… ¡Siempre nos sorprende lo lindos que quedan!

Nuestro próximo objetivo, cuando podamos crecer con el negocio, es producir stock de bizcochos en mayor escala, para mejorar la disponibilidad del producto por forma y color. También eso nos facilitaría la producción por pedidos, ya que para preparar azulejos de varios colores para nosotras tiene un mayor costo: los esmaltes tienen precios diferentes según pigmentos y tardamos más tiempo porque no podemos esmaltar con varios colores en la misma tanda. Se cruzan los esmaltes y se manchan las piezas. Así que nos daría más ventaja tener piezas ya bizcochadas, para luego sólo tener que esmaltarlas con el color que prefiera el cliente, o bien contar con stock de piezas esmaltadas. Es el próximo paso.

Para quienes quieran revestir con algo único y hecho a medida

-Con respecto al diseño, las formas y paletas de colores que elegimos para el muestrario, vienen de nuestro gusto personal: hacemos primero lo que nos gusta a nosotras, siempre estamos jugando con los colores y buscando nuevas composiciones. Si bien los azulejos son lisos, pueden combinarse formando diferentes patrones o tramas, que es lo interesante de los diseños.

También llegan pedidos de diseños que no tenemos en nuestro catálogo, los hacemos igual: partimos desde un paquete de arcilla, por lo tanto tenemos la ventaja de adaptarnos a las necesidades de cada cliente desde cero.

Lo que nos diferencia es lo “hecho a mano”. Podemos decir que últimamente hay un mayor reconocimiento a lo artesanal, las cosas únicas, lo que no es igual a lo que todo el mundo tiene. Si tomás con las manos un azulejo común, no te transmite “nada”. Nuestros azulejos, sí que te transmiten “algo”, porque se nota que son artesanales. Las piezas salen con variaciones en los tonos de esmalte que son espontáneas, se lo da el horno: no quedan todas iguales y eso les da ese toque especial que refuerza ese aspecto artesanal.

Ventajas

  • Es un producto único y duradero. La gama de colores, la forma, combinaciones y diseño los podés elegir vos.
  • Lo tenés en tu casa más rápido que trayéndolo, por ejemplo, de Buenos Aires: sin roturas, sin desperdicios, sin tener que gastar tanto en envíos, podés venir a ver, chequear hacer cambios, si hay rotura de alguno lo reemplazamos. También si te faltó algún m2, te lo hacemos, no es un producto que se discontinúa.
  • Si los querés combinar con otros azulejos comunes, el espesor de que fabricamos es el mismo que cualquier azulejo.

Desventajas

  • Un producto que no podés elegir y llevártelo en el momento porque los pedidos llevan su tiempo en ser preparados y por ahora no contamos con stock, lo que en ocasiones resulta una condicionante para algunos clientes que necesitan con urgencia. 

D: -Para mí es la única desventaja ya que, en costos, están dentro de lo competitivo e inclusive son más baratos que los que se consiguen en Bs. As. pagando el envío. Y hay que tener en cuenta que  al traerlos suele pasar que se rompan en el camino y las empresas no se hacen cargo.

Y para nosotras, las limitaciones que estamos teniendo al momento es conseguir la materia prima, tenemos que comprar todo a proveedores de Buenos Aires y al por mayor. No podemos utilizar la arcilla roja que se consigue acá en Misiones porque modifica los colores del esmalte que queremos lograr, por eso usamos la arcilla blanca. 

También es difícil conseguir quien haga el mantenimiento de los hornos y quien nos haga los moldes cortantes.de

“Somos las artes que consumimos”… ¿Qué las inspira en el mundo de los azulejos?

D: En esto de los azulejos, nos inspiramos en los azulejos Zellige.

C: Cuando estudiaba en la facultad, siempre me llamó la atención el mosaico Bizantino.

¿Qué tendrá que ver lo que hacemos con esas técnicas antiguas? Por ejemplo en eso de que son de pequeño formato y van formando figuras más grandes, siempre usando la geometría.

Lo bueno es que las dos tenemos el gusto bastante compartido.

¿Qué música suena en el taller?

C: -Yo trabajo en silencio absoluto cuando estoy con los azulejos. Me concentro mucho más así.

D: -Pobre, trabaja poco tiempo en silencio porque ¡Yo estoy hablando todo el tiempo!

C: -Para otros ratos sí tengo mi playlist que se llama “Bipolar” donde te puede aparecer cualquier cosa. Desde una cumbia, hasta Luciano Pereira… Y obvio Luismi. Sino mucha charla entre nosotras.

Los últimos 15 minutos de esta hermosa charla que tuvimos en el taller de Tayra con la lluvia de fondo, nos pusimos a jugar formando figuras con azulejos y “bizcochos”, geometrías que dan infinitas chances de crear tramas interesantes. Sin duda que aportan textura, color y gran atractivo visual a los espacios.

Conocimos la historia de dos amigas que  han sabido formular ese arte de la cerámica y la mercadotecnia para construir el negocio que tanto las apasiona, trabajar para embellecer espacios. Nos transmitieron todo el amor y esfuerzo que ponen pieza por pieza. A ellas un agradecimiento enorme por compartir con nosotros su tiempo y espacio.

Entrevista: Arq.  Milagros Werle